Esta semana un pueblo, Les Alberedes, fue atacado por un grupo de soldados comunistas. Los fascistas tenían el pueblo, pero los comunistas ganaron. Unos soldados internacionales comunistas murieron, y un grupo de anarquistas jóvenes fue matado porque un sacerdote les dijo a los fascistas donde estaban. Por eso, después de ganar, fue llevado al mismo lugar y fusilado por los comunistas. El pueblo ha sido devastado. La victoria es sorprendente considerando que las fuerzas comunistas no son muy rígidas ni disciplinadas. Su ejército es apasionado pero les falta el entrenamiento. Durante las semanas próximas veremos cómo se desarrolla la situación.
